Mar, 04/24/2018 - 08:45
Campo de refugiados ACNUR

Tigres versus refugiados

Son muchos los lugares en el mundo, en los que la violencia es el pan de cada día. Pero no hablo de esa violencia puntual que los periódicos dan por sobresaltar. Hablo de un tipo de violencia que hace que la normalidad sea el estado de excepción de una guerra. Me refiero a una violencia que te hace huir de tu casa, de tu tierra, de tus costumbres, de una violencia que se come la normalidad y ya ni llegas a recordar qué hacías antes.

Hablo de ese tipo de violencia que llena el mundo de refugiados.

De este tipo de violencia huyen los birmanos a países vecinos como Vietnam o Tailandia, que gracias al turismo viven tiempos mejores que en Birmania.

Sería largo y complejo analizar la situación de caos, violencia en Birmania. Pero no es el tema del que quiero tratar.

Cuando un refugiado logra cruzar la frontera, y logra irse de los campos de refugiados donde sobreviven en una especie de limbo. Justo entonces, alguno tiene la suerte de lograr atravesar la frontera para huir de la violencia ya dar la bienvenida a un tipo de esclavitud donde el trabajo lo es todo. Trabajo a cambio de un poco de arroz, de un techo, de condiciones paupérrimas que pocos denuncian.

Pero en el mismo país nos encontrábamos, ya que ha desaparecido gracias a una denuncia, a los monjes que cuidaban de los tigres. Monjes que decían hacer una labor por ellos. Pero dese hace tiempo las sospechas en los oídos internacionales, sonaban a maltrato, tráfico, etc…

El suceso de los pobres tigres fue llevado al gran público, expuesto en redes sociales, se realizaron protestas, denuncias y todo lo que estaba en la mano de las personas para que esos pobres tigres dejaran de sufrir de su situación tan, tan mala. El maltrato, nunca es bueno sea a animales o personas.

Pero la auténtica reflexión es por qué la sociedad se mueve más por unos tigres que por esos refugiados, que llegan a dar las gracias por convertirse en esclavos de alguien y literalmente matarse a trabajar.

¿Cuándo la vida humana ha llegado a valer tan poco? O mejor dicho, ¿por qué la vida de un refugiado sea del país que sea no vale nada?

Me parece cínica este tipo de actitud ya que todos los países que existen actualmente han vivido guerras y se han refugiado en otros países.

¿Cuándo nos han empezado a importar más el postureo asociado a un tigre, que la esclavitud real y actual de muchas personas obligadas a abandonar su tierra para sobrevivir?

Tigres, birmanos, refugiados del hombre en busca de lograr ser bien tratados por ellos.

Pero los esclavos de diluyen en una noticia sin más de cuatro bobos de una ONG pequeña sin apenas recursos, mientras los tigres tienen todo el apoyo de las ONG animalistas grandes. ¿Es cuestión de popularidad, publicidad? O quizás, ¿es cuestión de comodidad? ¿No es más fácil admitir el maltrato animal que la esclavitud y la violencia?

Mientras cientos de sucesos como éste se suceden por el mundo, nosotros en nuestros cómodos sofás a veces decidimos no mirar pasando al siguiente canal, a la siguiente noticia. Conciencia a precio de clic.

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