Dom, 01/14/2018 - 11:21

James nunca se fue

James Rodríguez jugó de manera sobresaliente en la victoria 3 – 1 del Bayern Múnich sobre el Leverkusen, logrando ser la figura del partido con una gran asistencia al francés Frank Ribery y un golazo de tiro libre digno de enmarcar. Así pues, se debería esperar que James siga en la titularidad y que su consolidación en el fútbol siga su curso.

Nótese que se habla de consolidación, no de renacimiento y ni acaso de un regreso. Porque la calidad de James nunca se fue, siempre ha estado ahí. Esto se puede comprobar al verificar los números del colombiano en el Real Madrid en la pasada temporada. A pesar de lo que indica la desinformación, su temporada 2016-17 fue buena. Ya que pese a tener menos minutos que sus compañeros en la cancha, el colombiano llegó al verano de 2017 con más goles y asistencias que el resto de mediocampistas del Madrid, 11 y 12 respectivamente.

James se marchó del Madrid porque Zidane nunca confió en él. No porque no tuviera la calidad. Son varias las especulaciones y los rumores, pero sólo el francés sabrá a ciencia cierta los motivos por los cuáles pasó de manera despectiva el talento del colombiano. Algo que se antoja todavía increíble, al entender que en ese Real Madrid del 2016-17 James era el jugador con mayores símiles al estilo de juego de Zidane, quien en su época se consagró con su juego pausado antes que atlético, de exquisito regate, visión de juego y la calidad técnica para ejecutar dicha visión.

Por supuesto, la prensa y el debate no paran de soltar tinta al respecto. La temporada 2017-18 del Real Madrid ha sido espantosa, y al momento de escribir este artículo se encuentra a 16 puntos del Barcelona. En consecuencia, existe una parte cada vez más sustancial de la fanaticada del equipo merengue que pide el regreso de James. Eso sí, medios cómo Infobae y Libero aseguran que en el club blanco ya dan por terminada la etapa del colombiano.

Aviso de jerarquía.

Más allá de la obra maestra que fue el golazo de tiro libre de James contra el Leverkusen, se debe asimilar dicha anotación como un aviso de jerarquía. Este gol de James reafirma su soberbia calidad técnica para cobrar faltas, porque fue dentro de la media luna, porque el balón estaba muy pegado al área y porque para anotar se requería de mucha calidad para enroscar el balón a tan corta distancia.

En consecuencia, dicho gol otorga a James Rodríguez grandes argumentos para cobrar más tiros libres de aquí en adelante, lo que a su vez augura más goles y mejores números para presentar al final de temporada.  James nunca se fue. James está aquí, y ahora. Así, El horizonte se divisa rojo, blanco y muy amplio. Y más cerca que lejos, se proyecta un casi seguro título de Bundesliga, una competida pero muy ansiada Liga de Campeones y un sueño supremo llamado Rusia 2018.   

 

 

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