Lun, 04/06/2020 - 08:47
Captura de pantalla practica teledirigida Bayern Munich.

¡No todos desprecian a los viejos! Alemania se lanza a la avanzada

LOS VIEJOS AGRADECEMOS PALABRAS DE RECONOCIMIENTO. Hemos publicado frases, decires de que los viejos ¡anjá, pa ná! Esconderlos. Dejarlos morir. Quitarles la pensión. Y ahora en esta emergencia ¡qué ni mirarlos! ¡Que se jodan! Pero hay voces, que como la de Ricardo Silva Romero, en su columna Metamorfosis: Marcha Fúnebre del 03 de abril, nos permite copiarle algunas líneas para que podamos decir. ¡No todo está perdido!

***ALGO VERGONZOSO “…si algo ha sido vergonzoso de los meses del virus ha sido la manera como se ha tratado a las personas de setenta para arriba: ciertos líderes de estos gobiernos de unos pocos para unos pocos, no solo les han untado el eufemismo “abuelitos”, y los han reducido a parte de tranquilidad porque ellos son los que mañana mueren, sino que les han pedido “darse prisa en morir” para salvar la economía global”.

***DESPRECIO A LOS VIEJOS. “Despreciar a los viejos es despreciar lo humano, despreciar la vida y la historia de la vida, despreciar la Tierra”. Y es una idiotez, pues es lo más seguro que los viejos colombianos, que en los últimos años han vivido –hasta curarse de espantos– con las historias y los recuerdos de la vieja cuarentena de 1918, la violencia, el fusilamiento en la plaza de la Santamaría, los frentes y los bloques y las bandas que montaron sus reinos, el narcoterrorismo…” (www.ricardosilvaromero.com).

***¡CELADORES NOCTURNOS EMPELOTOS! Hasta ahí reproduzco y agradezco la defensa de los cuchos que hace Silva Romero. Lo hago a nombre de hombres que como yo, hemos luchado siempre por ese pan de cada día, que ahora vemos difícil de conseguir, que no mendigamos por orgullo, que nos da pena, inclusive, pedírselo a los hijos aunque ellos estén pendientes de uno, porque pregunto: ¿si los empleadores quieren que muramos el único trabajo que nos darán será de celadores nocturnos, totalmente empelotos, para que nos agarre una gripita del estilo Bolsanaro.

***VENCER LA PANDEMIA DESDE LA PISTA. La fe, la decisión, el valor, la certeza de que lo que se hace, evita la recaída por cuenta del coronavirus; hace que muchos hombres tomen decisiones que para ellos no tienen error a la vista mientras que para otros es un acto de salvajismo, de poner en peligro la vida por un deporte, por una empresa. Pero, aquí, cada quien hará lo que más le convenga, como lo ha revelado la revista Kicker y lo divulgan medios como “Pasión Fútbol”, cuando dicen “Bayern Munich tiene decidido volver a los entrenamientos este lunes. Regresarán a la actividad en campo de forma limitada y en turnos escalonados, pese a la continuidad de la pandemia por coronavirus”.

***PRÁCTICAS TELEDIRIGIDAS. “Hasta el momento, Bayern Munich estuvo entrenándose a distancia con sus jugadores. El cuerpo técnico programó prácticas individuales teledirigidas para ellos. 

***BUNDESLIGA HASTA EL 30 DE ABRIL. ”La Bundesliga, dicen los mismos medios, continúa interrumpida, al menos, hasta el 30 de abril, ya que se puede extender la pausa. En Alemania, las medidas de restricción para combatir el coronavirus no son tan estrictas como en otras partes del mundo, lo que posibilita la decisión de que los clubes retornen a la actividad”.

***EL JUEGO DE BILLAR DE TRUMP, SIEMPRE PRESENTE. Este titular es del diario El Tiempo, 03 de abril pág.1.9. Es singular: “El juego a dos bandas de Trump que distrae de la epidemia”. Ni que estuviésemos en un campeonato de billar. Otros encabezados señalan el número de muertos en el mundo como si cada país tratase de imponer una nueva marca con ellos. ¡Italia, rompe record!, ¡España supera la marca de Italia! Y ¡Válgame Dios! No habrá de faltarnos el que diga: ¡…Ganó el campeonato de muertos por coronavirus! Tratando de reemplazar los que debían hacerse con los Olímpicos de Tokio 2020 y que se aplazan para Tokio 2021.

***PARA TOMAR EN CUENTA. –El diario el Universal de Cartagena publicó ayer una nota de mi amigo Gustavo Tatis Guerra. Gustavo no necesita presentación. El artículo nos trae novedades a quienes no somos expertos en economía pero que por estos días estamos pendientes de saber todo lo que acontece entre ricos y pobres, entre viejos pobres y los  ricos dueños del dinero del mundo pertenecientes o no al Club Bildelberg que está detrás de los poderes. Los dejo con Gustavo.

***DANIEL ESTULIN Y EL DESTINO GLOBAL -TATIS GUERRA @ElUniversalCtg 05 de abril de 2020.

Dice que sus libros y las investigaciones que ha emprendido sobre el destino del mundo y su suerte económica, social y política global le han borrado la sonrisa a más de uno de sus lectores.

Confieso que quedé petrificado al leerlo por primera vez en una edición de Planeta de 2005, y el libro perturbó a mis propios hijos y a mi familia cuando les conté el secreto de ese libro, que ahora he vuelto a leer con más perplejidad, al saber que se anticipaba al desastre.

¿Quién es?

Desde hace quince años vengo leyendo al investigador ruso Daniel Estulin (Vilna, Lituania, 1966), quien por estos días de colapso sanitario global por el COVID-19 ha vuelto a aparecer para recordar que, en 2005, hace quince años, venía anunciando con argumentos el colapso económico que la humanidad vive en este 2020.

Estulin es hijo de un padre científico y una madre pianista. A lo largo de muchas décadas ha trabajado con presidentes, primeros ministros y bancos centrales de varios países. Es Coronel de Contrainteligencia militar rusa, con 24 años de servicio. Doctor en Inteligencia Conceptual y autor de una veintena de libros sobre los centros de poder mundial como la Comisión Trilateral, la Comisión Foreign Relations, Club Bilderberg.

Entre sus libros, que han generado impacto y controversia mundial, se encuentran: ‘Los señores de las sombras: la verdad sobre el tejido de intereses ocultos que decide el destino el mundo’ (2007), ‘La historia definitiva del Club Bilderberg’ (2008), ‘Conspiración Octopus’ (2010), ‘El imperio invisible’ (2011), ‘Desmontando Wikileaks’ (2011), ‘El club de los inmortales’ (2013), ‘Fuera de control’ (2015), ‘La trastienda de Trump’ (2017), entre otros.

Independientemente de criterios e ideologías en un mundo que está bajo la niebla democrática del miedo por una amenaza viral, las ideas de Estulin merecen una cuidadosa lectura crítica, porque no hay verdades absolutas ni en la filosofía ni en la economía, solo hay interpretaciones, verificaciones y aproximaciones a los distintos prismas de la realidad global en occidente y oriente. Estulin se ha pasado gran parte de la vida estudiando y descifrando secretos de los centros de poder en el mundo. No se puede creer que estamos ante un teórico de la conspiración, sino ante un investigador que va a la médula de las realidades ocultas. Estulin descubrió que detrás de los hombres de poder que toman decisiones mundiales, hay otros poderes ocultos de otros hombres poderosos que mueven los hilos ocultos de esas decisiones. Seres de carne y hueso que, en los últimos sesenta años, por lo menos, conformaron un selecto grupo de políticos, empresarios, banqueros, y en cuyas reuniones secretas tomaban esas decisiones. Es el Club Bilderberg, que ha existido herméticamente detrás de los poderes. Su investigación de cerca de trescientas páginas está llena de documentación rigurosa y exhaustiva, e incluso con datos precisos de lugares y fechas en que esos poderosos se reunían en ciertos puntos del mundo. Cuando leí aquello quedé paralizado.

La tesis central de Estulin es que ha existido un poder oculto oficializado que escapa al control gubernamental, de seres que toman decisiones económicas y políticas que impactan en la vida del mundo, en los derechos humanos y en las estructuras parlamentarias de la gran mayoría de los países occidentales, y “están sometidos a su control”. Esta síntesis rastreada y googleada nos permite ahondar en el origen de esas aseveraciones que están sustentadas en sus propios libros.

Hace seis años, Estulin tenía un espacio televisivo en Russia Today, dirigido al público hispanoamericano, que generaba polémica en su país y en Europa. Su espacio fue cerrado y algunas de sus denuncias políticas, como las que hizo a los gobernantes argentinos Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner, desaparecieron y fueron sacados de YouTube. Esa denuncia tenía que ver con la venta de vastísimos terrenos con rico subsuelo a precios muy bajos.

La sociedad sin dinero en efectivo

Cuando leí el capítulo cuatro de su libro sobre el Club Bilderberg en 2005, ‘Hacia una sociedad sin dinero efectivo’, el autor se estaba anticipando a lo que vendría.

Aquel capítulo profundizaba en el concepto aterrador que no dejaba dormir a filósofos y economistas, acerca del advenimiento de una sociedad sin dinero en efectivo bajo un Nuevo Orden Mundial.

“La sociedad sin dinero en efectivo no es un ‘nuevo’ concepto, sino uno antiguo recuperado por la elite globalizadora para ejercer un control absoluto sobre todos los individuos”, dice Estulin. Estamos hablando de 2005 y este investigador ya estaba estudiando el impacto de las tarjetas inteligentes y el sistema de chips electrónicos como una moderna forma de control social y global.

“Una vez el dinero haya desaparecido, y la población en general acepte las tarjetas inteligentes y se consolide el sistema de chips electrónicos, el Nuevo Orden Mundial se inventará un sinfín de problemas en el sistema de las tarjetas electrónicas, como por ejemplo que las personas a veces tendrán que hacer frente a que su dinero esté perdido en el aire a causa de desgraciados, pero inevitables errores informáticos”. Leerlo en aquel entonces fue una pesadilla que el mundo ha encarnado.

Las previsiones que desde hace quince años venía anunciando Estulin sobre la suerte global están cumpliéndose, pero el origen del desplome económico tiene para él varias razones, y lo ha explicado de manera magistral en una entrevista reciente en La Razón Internacional.

“Lo que se nos viene encima es una crisis de una magnitud que solo la hemos visto en dos ocasiones en los últimos dos mil años. La primera fue entre los siglos IV y VI, cuando apareció el feudalismo. Y el segundo momento vino con el nacimiento del capitalismo a partir del siglo XVI”, ha expresado Estulin en ese diálogo con La Razón. Vamos por partes en la interpretación: esto que nos está ocurriendo no es solo una pandemia sanitaria, sino una pandemia económica. Detrás de la pandemia sanitaria ha habido otras pandemias ocultas: el hambre deja millones de muertos en el planeta, pero del hambre poco se habla en estos días de COVID-19. Los planes de contingencia en el país y el mundo han borrado de un plumazo los debates del pago de deudas externas, financiamiento de campañas electorales por parte de narcotraficantes o gente vinculada a la mafia, se han disipado discusiones bizantinas sobre problemas de fronteras en el mundo y el destino de los migrantes desposeídos, y todo se ha centrado en la supervivencia ante el COVID-19.

Prosigue Estulin:

“Lo que estamos viviendo ahora es el fin del capitalismo, una crisis sistémica planetaria. El capitalismo necesita una continua expansión, abrir mercados nuevos, porque sin mercados nuevos el capitalismo muere. Esto lo decían Karl Marx y Adam Smith. El coronavirus está siendo una excusa para buscar una explicación de la quiebra de los mercados planetarios, cuando esto es algo que empezó mucho antes. Lo de Italia también es fácil de explicar. 114 bancos de Italia están en quiebra. Tener coronavirus es fantástico porque pueden dejar de pagar y echar a la culpa del default al virus”.

Hay varias ideas allí, todas interesantes y vigentes: asistimos al colapso del capitalismo, cuya razón de ser es la multiplicación permanente de los nuevos mercados. Aquí ni siquiera se contempla la tesis de Joseph Stiglitz, la del capitalismo solidario, para aplazar o mantenerlo vivo.

Que el COVID-19 ha caído como anillo al dedo a ciertas economías y gobiernos de países con quiebra de sus mercados o con enormes deudas externas, y es una coyuntura “fantástica” y fatal a la vez para no pagar deudas o echarle la culpa al virus. ¿Hasta dónde y cuándo se puede resistir? ¿Cómo se quebraron esos 114 bancos italianos? ¿Poco antes de la pandemia o en los pocos días de la cuarentena?

¿Una conspiración?

Daniel Estulin dice no conocer el origen de este virus y se abstiene de lanzar una tesis conspirativa. Más allá de buscar culpables, parte de hechos históricos como el que Estados Unidos haya sido capaz de lanzar una bomba atómica y de tener injerencia protagónica en muchas guerras. Aún no se ha probado que unos soldados hayan llevado ese virus para desestabilizar una potencia. Pero está entre las improbables tesis de los virólogos analistas, de la cual este investigador no descarta. El autor ruso considera que tanto China como Estados Unidos, luego de un primer acuerdo comercial, comparten un mismo sistema económico.

Fin de clase media

“Nos encontramos ante el fin de la clase media, que surgió con fuerza en España en los años sesenta y setenta y se fortaleció en Estados Unidos durante la era de Reagan. Ahora, como estamos llegando al fin del modelo, la clase media va a morir”, ha dicho Estulin. Es una idea que comparten economistas y estudiosos de este fenómeno global.

Epílogo

Podría ser una experiencia desoladora, pero es preferible perder la sonrisa en el rostro por conocer algunos secretos de cómo se maneja el mundo. En la oscuridad siempre late un destello de luz. Para Daniel Estulin las empresas que abran en uno o dos meses estarán quebradas y las que se mantengan en pie no podrán pagar sus salarios. No es tan solo una pandemia sanitaria, porque, al dejar caer una ficha de dominó, verá caer al tiempo las fichas sociales y económicas y políticas.

Añadir nuevo comentario

CAPTCHA
Esta pregunta es para comprobar si usted es un visitante humano y prevenir envíos de spam automatizado.