Lun, 04/12/2021 - 09:38
Foto: Dave Dyet - Freeimages.com

El miedo tiene un nombre: desconocimiento

Después de llevar más de un año sufriendo las consecuencias de una pandemia mundial, la ciencia nos salvó.

La llegada de la vacuna en tiempo record por las nuevas tecnologías científico/medica, debería hacer que nos regocijáramos como si se tratara de un musical del Hollywood de los años cincuenta.

Pero no, no es así. No hablo de los negacioncitas, pongo el punto en personas normales de pensamiento medio y vida media. Esos que te cruzas en algún grupo de WhatsApp o alguna otra red social con los que se supone que tendrías cosas en común. Justo en situaciones de ese tipo cotidianas, sale la duda. La duda sobre la vacuna, esa gran incógnita que tienen muchos por una gran razón, el desconocimiento.

No se da a la población ni el más mínimo de conocimiento científico, no sale en las noticias ni en las portadas de los periódicos. Normalmente este tipo de noticias se da cuando es algo muy llamativo o cuando realmente no hay otra cosa que contar. Entonces eso nos deja la sociedad en la que vivimos con auténticos analfabetos científicos que encima creen que desde su desconocimiento pueden tener criterio para poder decidir y criticar el uso de la vacuna, comentando a sus allegados que mejor sembrar la duda y no ponerla.

No se confía en los profesionales, en los científicos reales, ni en las instituciones que verifican los logros y la seguridad, qué va. Para los que dudan las fake news que poyan sus ideas lo son todo. Vivimos en ese tipo de mundo en el que cualquier idea por disparatada que sea tiene un enlace de algún estudio. Pero no hay que olvidar que un estudio estadístico no es lo mismo que una investigación científica. Veamos la diferencia. En una investigación científica se realizan experimentos basados en ensayo/prueba/error como en toda la historia de la ciencia. Son datos probados y comprobados. Los estudios estadísticos sacan información de un grupo de gente que muchas veces ni indican si ha sido el suficiente. Ya que el campo de estudio estadístico depende mucho del rango de gente donde se ha hecho, son datos que recopilan y se comparan, sin más. No hay un estudio ni se comprende lo que puede haber detrás.

Pero hoy en día los estudios sobran por todos lados mientras la investigación, sinceramente nunca será suficiente.

Y aquí estamos, con la solución a nuestros problemas entre las manos, sin comprender cómo funcionan las vacunas, sin entender que es la única solución y que sociedades anteriores a la nuestra habrían suplicado a cualquier Dios para poder haber tenido una solución tan rápida. Porque no olvidemos que la solución antaño para las pandemias, era el “Sálvese  quien pueda”, también llamado cribado genético. Ya que solamente sobrevivían aquellos que genéticamente eran más propensos a superarla. Para hablar de ese tema, hay investigaciones muy interesantes sobre como la sociedad fue capaz de sobrevivir a la peste negra.

Las economías se hunden, las personas siguen muriendo por contraer la enfermedad y por no poder ser atendidos por la cantidad de enfermos Covid… y mientras cuatro iluminados de turno ponen la sombra de la duda y no quieren vacunarse.

El problema viene después, el problema viene si esa población es lo suficientemente grande como para que el virus siga mutando. Imagino un futuro donde no se vacunen suficientes, entonces el virus mute y acabe afectando a los niños. Niños sobre los que no se ha probado la vacuna y no se conocen sus efectos, entonces, justamente entonces, tendremos un gran problema en el mundo. Mientras sigan jugando a la ruleta rusa con un virus que ha demostrado una gran capacidad de mutación y adaptación.

 

 

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