Dom, 04/30/2017 - 08:32

El tránsito y los niños

Fotografía: Guillermo Camacho Cabrera

El domingo, que es un día de descanso para la mayoría, debe dedicársele algo de tiempo a la reflexión alrededor del rol de los adultos en el cuidado de los niños. Especialmente si ese cuidado se debe trasladar a calles y avenidas donde anualmente fallecen más niños y niñas de los que uno pudiera creer. Esta se vuelve una tarea diaria para los lectores.

La negligencia y descuido de los adultos son incomprensibles cuando se trata de proteger a los niños. Estamos hablando en general ya que también hay adultos protectores y conocedores de sus deberes para con los niños, las niñas y los adolescentes.

El tránsito, que debería ser un entorno normal y seguro para niños, niñas y adolescentes, se vuelve un entorno de riesgo y siniestralidad cuando hablamos de la movilidad de las personas menores de 18 años. La legislación colombiana en concordancia con la legislación mundial expresada en la Convención Internacional de los Derechos del Niño, estipula que en Colombia se es niño o adolescente hasta que se cumplen los 18 años de edad.

Solo en el año 2015 los niños, niñas y adolescentes representaron 7% de las fatalidades por siniestralidad vial en Colombia. En 2015 murieron 507 niños víctimas de accidentes de tránsito. Esto quiere decir cada día de 2015 año falleció un niño víctima de siniestralidad vial y durante 142 días fallecieron dos.

¿Qué sociedad puede ser sostenible cuando mata a sus niños, niñas y adolescentes en calles y carreteras por el simple hecho de ir transitando? Para 2017 la Dirección de Tránsito y Transporte de la Policía Nacional reporta 127 niños, niñas y adolescentes fallecidos por siniestralidad vial en lo corrido del año que, aunque representa una disminución de 24% con respecto al mismo periodo del año anterior, es una cifra alta. Seguimos, al igual que en 2015, con un niño muerto cada día en calles y avenidas producto del tránsito.

La tarea que hay que hacer, sin embargo, no es toda de la Policía y ni siquiera de los niños y las niñas. Es del conjunto de la sociedad, iniciando por los padres de familia, el colegio y los conductores de vehículos a motor.

La Policía da como probables causas de los siniestros viales con niños fallecidos las siguientes cinco primeras:

  1. Cruzar sin observar.
  2. Desobedecer señales de tránsito.
  3. Exceso de velocidad.
  4. Arrancar sin precaución.
  5. Jugar en la vía pública.

Si las analizamos de forma gruesa, de la segunda a la cuarta causas son responsabilidad directa de conductores de vehículos motorizados. La primera causa y la última de las cinco, dependiendo del contexto, pueden ser responsabilidad del conductor o posiblemente del niño que cruzó sin observar el riesgo de atropello, que aunado al tránsito a velocidades vehiculares altas genera mayor riesgo de muerte en las víctimas.

¿Qué hacer para disminuir las muertes de niños, niñas y adolescentes en las vías? Esta es una sencilla guía de mi autoría:

  1. Enséñeles que la calle tiene zonas seguras (las aceras), y zonas menos seguras para los peatones (las calzadas).
  2. Cuénteles en un lenguaje sencillo, que en las zonas menos seguras para los peatones hay algunas ayudas para hacerlas más seguras durante algunos períodos de tiempo, tales como los semáforos y los pasos de cebra, los cuales generalmente funcionan de manera combinada y hay que aprender a utilizar.
  3. Hábleles de las señales de tránsito, de su significado y de la importancia de aceptarlas, acatarlas y respetarlas para garantizar una movilidad segura.
  4. Enseñe que no se debe hablar ni conversar en el momento de cruzar una calle ni en sitios de paso, especialmente si estos son concurridos o tienen mucho tráfico vehicular, pues la conversación podría ser un distractor frente a la alternativa de un paso seguro.
  5. Jamás cruce una calle con un niño o niña de la mano y hablando simultáneamente por teléfono celular. Cuelgue la llamada o espere en la acera mientras finaliza la conversación.
  6. Aprenda a disfrutar del desplazamiento a pie con los niños y las niñas y enseñe que dicho desplazamiento puede ser seguro y divertido. Los dos conceptos no son antagónicos si los niños van de la mano del adulto y si ambos prestan la suficiente atención a la vía.
  7. Recuerde cómo se sentía usted cuando era niño o niña e iba por la calle de la mano de sus padres. Nunca jale con violencia a un niño o le regañe o le grite mientras lo lleva de la mano.
  8. Nunca amenace a un niño o a una niña con dejarles abandonados en la calle, en un parque, en el centro comercial o en cualquier otro sitio. Ello daña la psiquis del niño porque le quita su base segura, que es usted.
  9. Vele para que los niños y las niñas siempre vayan acompañados por un adulto de confianza al colegio y de regreso a casa.
  10. Enseñe al niño o a la niña a identificar situaciones de peligro y qué hacer ante ese tipo de situaciones en la calle.

Por otro lado, están las importantes recomendaciones de la Dirección de Tránsito y Transporte de la Policía Nacional de Colombia, que complementan lo anterior:

  1. Al subirse a un vehículo, haga que sus hijos estén bien sentados y revise que usen correctamente los cinturones de seguridad.
  2. Acondicione los seguros para niños en las puertas de su vehículo.
  3. Vigile los lugares de juego de sus hijos, extreme medidas de precaución en parques contiguos a vías.
  4. Enseñe a sus hijos las convenciones universales como el semáforo, los pasos peatonales, el pare, etc.
  5. Como conductor sepa que, en todos los casos, detrás de un balón, existe un niño queriendo alcanzarlo.
  6. En el transporte público, es necesario ceder el puesto a los niños.
  7. Al transitar por una acera, es necesario que el niño vaya en el lado opuesto de la vía (lejos de la calzada).

Ahora solo queda practicar y pasar la voz. Los niños, las niñas y los adolescentes son muy importantes para la familia, la comunidad y la sociedad.

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