Dom, 07/22/2018 - 08:01
Foto: Tiempos modernos, Charlie Chaplin. 1936

En estado de lucha

Yo vivo en estado de lucha y ante la pregunta "cómo estás" siempre respondo eso: "En la lucha", porque hay una lucha que transcurre afuera, con la rutina y la ciudad y el trabajo y las reglas y los deber ser y lo insoportable y lo tedioso, y otra que ocurre adentro y ocurre siempre cuando escribo.

Porque yo escribo para salvarme y para condenarme y redimirme al mismo tiempo y para vengarme y, sobre todo, para lanzarle piedras a lo establecido: a la regla de acumular, a esa que dice que hay que trabajar para otros y por las ideas de los otros para progresar, a esa otra que dice que acumular y progresar es "ser alguien en la vida", a esa de más allá que dice que hay que bajar la cabeza siempre. Escribir es resistir, escribir es luchar. Y esa lucha se lleva por dentro y se libra cada vez que el sistema se impone con sus reglas, con sus personajes insoportables que vemos y soportamos cada día, con sus mandatos para una vida perfecta, con sus normativas para la productividad y la eficiencia y el éxito, con sus listas de instrucciones que son, ante todo, un "paso a paso" para la obediencia, para ser más productivo, más eficiente, más valioso.   

Y así, cuando lo de afuera se impone, la lucha que llevo terreno de adentro hace que pueda dejar de ser, dejar de obedecer y escribiendo puedo ser auténticamente libre y puedo vengarme o redimirme ahí, en el papel, en los renglones, en las palabras. Escribo para aspirar a la libertad  en cada letra y esa libertad está salvaguardada por la lucha que espanta lo de afuera y en ese momento, escribiendo, dejo de ser un "ser domesticado" y soy cualquier cosa o soy muchas otras personas o soy yo mismo, viviendo otra vida, en otro tiempo, en otro lugar.

En estado de lucha escribo porque la tranquilidad es un concepto frívolo y frágil que casi nunca llega, y porque lo de afuera, la rigidez de lo impuesto, lo inalterable de lo establecido, la inobjetabilidad de las normas y los márgenes y los dictados, siempre va a intentar adentrarse e imponerse. Escribo en estado de lucha para proteger el único lugar del mundo donde puedo ser libre y donde no importan los procesos ni la productividad. Yo vivo en estado de lucha para poder escribir y escribo para poder dejar por sentado, auténticamente, lo que pienso, sin mensajeros ni intermediarios, y escribo para aspirar a dejar una obra, una obra que una y mil veces y tantas veces como sea necesario le lance piedras a los establecido, aunque esa obra sean solo papeles sin encuadernar porque al final lo que va a importar va a ser lo que pase en esos papeles, porque al final lo que importará serán las palabras y lo que diga con ellas.  

Yo vivo en estado de lucha y ahí, en la lucha, en la hoja blanca, puedo seguir luchando por las causas perdidas. Yo escribo en estado de lucha para no dejarme vencer, o en últimas, para aplazar mi derrota. Ya la obra, si llega a existir, lo dirá. 

@acastanedamunoz
 

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