Dom, 01/23/2022 - 07:34

Memphis. Retrato de un peligroso, 1968

El pastor Martin Luther King predica contra la guerra de Vietnam. Denuncia que allá los negros mueren mas, el doble que los blancos, sirviendo de carne de cañón a una aventura imperial comparable a los crímenes nazis.

El envenenamiento del agua y la tierra y la aniquilación de gentes y cosechas forman parte de un plan de exterminio. Del millón de vietnamitas muertos, revela el predicador, los niños son la mayoría. Los Estados Unidos, dice, sufren una infección del alma; y cualquier autopsia revelaría que esa infección se llama Vietnam.

Hace seis años, el FBI clasificó a este hombre en la sección A del Índice Reservado, entre las personas peligrosas que hay que vigilar y encarcelar en caso de emergencia.  Desde entonces la policía le muerde los talones, lo espía día y noche, lo amenaza, lo provoca.

Martin Luther King se desploma en el balcón de un hotel de Memphis. Una bala en pleno rostro acaba con tanta molestia.

(Eduardo Galeano, El siglo del viento, Pág. 241)

TICOS Y CHICANOS. 1968

Puertorriqueños y mexicanos son buenos para morir en Vietnam.

La isla de Puerto Rico, colonia norteamericana, consume lo que no produce y produce lo que no consume. En sus tierras abandonadas ni siquiera se cultiva el arroz y las habichuelas del plato nacional. Consumen comida enlatada y autos fanfarrones grandes, endeudándose hasta el pescuezo y borrándose el alma con la televisión.

Pedro Albizu Campos pasó casi 20 años preso en las cárceles de Estados Unidos,  por su tarea de agitador incesante. Para recuperar la patria él creía que hay que amarla con alma y vida, como si fuera una mujer, para devolverle el aliento hay que rescatarla a balazos. Usaba corbata negra por la patria perdida y hace poco murió de soledad.

El juez Gerald Chargin dicta sentencia contra un muchacho acusado de incesto,  y de paso le aconseja que se suicide:

-Ustedes, los chicanos, le dice, son peores que los animales, pueblo podrido, miserable, piojoso…

Desde México vienen los chicanos para cosechar a bajo precio el algodón, las naranjas, los tomates y las papas. Casi todos se quedan a vivir en el sur de Los Estados Unidos que hace poco más de un siglo era el norte de México. En estas tierras, ya no son suyas, los odian y los desprecian.

De cada diez norteamericanos muertos en Vietnam, siete son “Ticos”, negros o chicanos.

A los chicanos les dicen:

-Ustedes, tan machos y fuertes, se van al frente los primeritos.

(Armando B. Rendón, Chicano manifiesto, Nueva York, McMillan, 1971)

MASACRE DE TLATELOLCO. 1968

Manifestaciones así en México jamás se habían visto, tan inmensas y alegres, todos atados brazo con brazo y cantando.

Los estudiantes claman contra el Presidente Gustavo Díaz Ordaz y sus ministros y contra los demás usurpadores de la revolución de Zapata y Pancho Villa.

El Tlatelolco, plaza que ya fue moridera de indios y conquistadores, ocurre la encerrona: El ejército bloquea todas las salidas con tanques y ametralladoras. En el corral, prontos para el sacrificio, se apretujan los estudiantes. Cierra la trampa un muro continuo de fusiles con bayoneta calada.

Las luces de bengala, una verde y otra roja, dan la señal.

Fueron centenares de muertos en una operación dirigida por el “Batallón Olimpia”, grupo paramilitar conformado por miembros del estado mayor presidencial.

En México el poder asimila o aniquila, fulminante de un abrazo o de un balazo, a los respondones que no se dejan meter en el presupuesto.

 (Carlos Monsivais, Días de guardar, México, Era 1970)

COLOMBIA, FRAUDE ELECTORAL. 1970

Para completar los 20 años del Frente Nacional, el conservatismo propone a Misael Pastrana Borrero.

Como era costumbre, la radio daba mas rápidamente los resultados de la votación que la Registraduría y divulgaba una votación mayor para el general Gustavo  Rojas Pinilla, quien formó su propio partido político, la Alianza Nacional Popular, ANAPO, con la cual se enfrentó a la coalición Liberal-conservadora del Frente Nacional.

El ministro de gobierno, Carlos Augusto Noriega, en la noche del 19 de abril, ordenó a las radiodifusoras abstenerse de seguir suministrando los datos electorales que recibían de sus corresponsales y atenerse a los que diera la Registraduría, en momentos en los que se anunciaba una ventaja de Rojas sobre Pastrana de mas de 150.000 votos.

Una vez hecha la prohibición, en la mañana del 20 de abril Pastrana ganaba a Rojas por 160 votos y en los días posteriores los votos en favor de Pastrana aumentaron considerablemente, lo cual fue duramente cuestionado por los seguidores de Rojas. Demandados los escrutinios, el recuento de votos demoró casi dos meses al cabo de los cuales la Registraduría proclamaría el triunfo de Pastrana Borrero por un margen de 60.000 votos, el menor que se había registrado en la historia.

Veintiocho años después de este suceso el Carlos “el tigrillo” Noriega publicó el  libro “Fraude en la elección de Pastrana Borrero" (Editorial La Oveja Negra, 1998)  en el cual aceptó la realización del fraude.

En la madrugada llegaron centenares de urnas de votación a la Registraduría,  que remplazaron los votos originales. Los gobernadores de  Nariño, Sucre, Cauca y Chocó denunciaron irregularidades en el conteo de votos.

Esto creó el descontento en la Anapo y se creó un movimiento llamado M-19 que al cabo de 20 años de lucha lograron la convocatoria de una Constituyente e hicieron una nueva Constitución en 1991.

El fraude ocurrió directamente en la registraduría donde, hoy como ayer, solo están empleadas personas afines al movimiento que ha manejado políticamente al país también por 20 años.

 

Añadir nuevo comentario

CAPTCHA
Esta pregunta es para comprobar si usted es un visitante humano y prevenir envíos de spam automatizado.