Mar, 01/08/2019 - 07:26

Responsabilidad Social Personal —RSP–

No es verdad que tienes que pensar únicamente en ti, aunque es lo que te han enseñado desde infante, con el ejemplo y con "embrujos" verbales. En este mundo, cada día más interconectado, con gente cada día más apiñada en sus ciudades, es casi imposible moverse sin tropezar a otro.

Lo tropiezas cuando subes el volumen de tu música y no lo dejas descansar, cuando arrojas un papel a la calle y en el siguiente aguacero se inunda su casa, cuando tumbas el monte y secas su fuente de agua, cuando autorizas el desvío de un río y matas de sed miles de niños, etc.

Pero también se hace posible "tropezarlo" bonito, cuando lo saludas aunque no lo conozcas, cuando le das una mano oportuna, cuando trabajas desinteresadamente por la comunidad de ambos, cuando le das un buen servicio en tu trabajo, etc.

Cada acción, cada decisión que ejecutamos, afecta a muchas más personas que las que pensamos, cada palabra puede acariciar, enseñar, ayudar o herir a muchas personas, cercanas y lejanas.

No cruzamos inanemente por el mundo, todo lo afectamos de diversos modos.

Mientras más pronto nos hagamos conscientes de esto, más pronto podremos empezar a dirigir sus efectos controlando nuestras iniciativas y reacciones.

Asumiremos conscientemente la responsabilidad que nos corresponde frente al colectivo, aportaremos individualmente al mejoramiento de lo social.

Esto es Responsabilidad Social Personal —RSP–. Yo la he asumido. Te invito a asumirla. Pensemos también en los demás.

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